Un bloqueo perfecto es cuando en el juego pulsamos el botón de bloqueo justo en el momento exacto en que el ataque del enemigo impacta.
Si lo hacemos bien, no recibiremos daño, rellenamos el medidor de luz más rápido y ralentizamos al enemigo para, acto seguido, ejecutar un contraataque brutal con el que quitamos mucha vida.
En consolas, el botón de bloqueo es el L1 en PlayStation 5 y el LB en Xbox Series X/S.
Pero hay que tener una cosa en cuenta a la hora de hacer un bloqueo perfecto: no debemos mantener pulsado.
Lo segundo que debemos tener en cuenta es que el juego suele acompañar los ataques de los enemigos con efectos de sonido sutiles.
El «swoosh» justo antes del impacto o sonidos breves que hagan los enemigos son unas pistas muy útiles a la hora de bloquear.
Un tercer consejo, o más bien una orden, es que no bloqueéis demasiado pronto por tener miedo a que os hagan un daño considerable.
Intentad resistir el impulso de cometer este error que hacen muchos jugadores, pues el bloque perfecto requiere de valentía y mucha paciencia.
También tenemos que hacer énfasis en que cuando ejecutamos un bloqueo perfecto, suele haber un efecto visual claro, como un sonido metálico y el texto correspondiente de «Bloqueo».
Tenemos que usar esto como retroalimentación para saber que lo hemos hecho bien.
Es importante escuchar atentamente los sonidos que hacen los enemigos al atacar.
Combinar con esquivas También tenemos que alternar entre bloqueos y esquivas, pues habrá enemigos que nos harán múltiples ataques.
Las señales de que estás progresando será cuando empieces a predecir los ataques antes de que ocurran, que tu pulso se mantiene estable durante el combate y que consigues bloquear a los enemigos con ataques más rápidos o múltiples ataques de los mismos.
Además, comenzarás a identificar el sonido con el que debes bloquear.