El tiempo muerto es, aunque quizás no lo parezca, un activo muy importante durante un partido de baloncesto. En el baloncesto FIBA el reglamento establece que los equipos tienen un total de 5 tiempos muertos para pedir. Dos de ellos se podrán solicitar en la primera parte, los otros tres en la segunda, aunque durante los últimos 2 minutos de partido sólo se dispondrá de uno. La duración de los tiempos muertos es de un minuto. El tiempo muerto da comienzo con el silbato del árbitro y esta señal indica también su final. La normativa con respecto a los tiempos muertos es diferente en la NBA. En el caso de que el encuentro llegue a la prórroga los equipos dispondrán de un tiempo muerto extra por cada alargue que se produzca. No es tan sólo un momento de respiro para que los jugadores cojan aire y el entrenador de alguna pincelada técnica del encuentro que están disputando, es que puede servir como un auténtico agitador del ritmo de juego, para ponerle fin a una racha en contra o frenar a un jugador rival que esté dando problemas.