Los porteros dispondrán de 8 segundos para poner el balón en juego una vez se hagan con él.
A partir del 1 de julio, fecha en la que entran en vigor los cambios, los porteros solo podrán tener el balón en sus manos durante ocho segundos.
Pasado ese tiempo, si no ha puesto el esférico en movimiento, se castigará con un córner para el equipo contrario.
El árbitro será el encargado de esta cuenta regresiva, contando con los dedos y mostrando claramente el tiempo que queda para sacar el balón.
De este modo se imita a otros deportes como el baloncesto, en el que no es posible mantener el balón en campo propio más de un determinado periodo de tiempo, o el tenis, donde tienen que sacar pasados unos segundos.
Las decisiones tomadas en función del VAR, especialmente aquellas que lleven una revisión prolongada, podrán ser anunciadas por la megafonía del estadio, haciéndose públicas en el momento sin tener que esperar al final del partido.
Otro cambio con respecto a este sistema, es el de los penaltis: las invasiones de área y el avance de un portero durante un penalti serán revisadas de manera automática.
Arsène Wenger, ex entrenador del Arsenal, propuso hace unos meses una serie de reglas que favoreciesen el espectáculo y penalizasen las pérdidas de tiempo.
Entre ellas, el francés proponía una para cambiar el fuera de juego tal y como se conoce ahora: en este momento, si una parte del cuerpo del jugador atacante está adelantado al defensor, será fuera de juego.
La propuesta del francés es que solo se sancione si el jugador atacante tiene todo su cuerpo por delante del defensor.