Las piscinas de waterpolo son aquellas construidas para el desarrollo en ellas de la disciplina deportiva de waterpolo, con las dimensiones, profundidad y elementos adicionales que permiten celebrar en ellas competiciones en cualquiera de sus variantes.
La construcción de piscinas de waterpolo se basa en la federación internacional de natación World Aquatics y sus normativas.
Una piscina de waterpolo tiene que tener las siguientes dimensiones, diferenciando entre competiciones masculinas y femeninas.
Competiciones masculinas Longitud entre líneas de porterías: Máximo de 30 metros y mínimo de 20 metros.
Longitud total: Máximo de 30,60 metros y mínimo de 20,60 metros.
Anchura: Máximo de 20 metros y mínimo de 10 metros.
Competiciones femeninas Longitud entre líneas de porterías: Máximo de 25 metros y mínimo de 20 metros.
Longitud total: Máximo de 25,60 metros y mínimo de 20,60 metros.
Anchura: Máximo de 20 metros y mínimo de 10 metros.
Sin embargo, para la celebración de competiciones deportivas de alto nivel, como la liga nacional, eventos asociados a la federación internacional World Aquatics y a los Juegos Olímpicos, las dimensiones deben ser las máximas indicadas.
La profundidad mínima debe ser siempre de 1,80 metros, aunque lo recomendable es que llegue a los 2 metros, de esta forma los nadadores no están en contacto con el fondo de la piscina y se mantienen a flote en todo momento
A piscinas con estas dimensiones, hay que sumar también vasos que tengan 34 x 25 metros y que transversalmente dispongan de 13 calles de natación, con la profundidad mínima requerida.
Las piscinas de waterpolo tienen también otros elementos a los que hay que atender, tanto en su diseño como en cuanto a construcción.
Dentro del campo de juego, debemos delimitar y señalizar cada área con los colores reglamentarios en esta disciplina deportiva y respetando la longitud y distancia oficiales.
Además, también es preciso contar con una altura libre de obstáculos de al menos 4 metros, aunque en campeonatos internacionales y Juegos Olímpicos, esta altura se requiere de 7 metros como mínimo.
Las playas o andenes creados para el control de la competición y para permitir la circulación alrededor del vaso, también deben respetar medidas oficiales registradas en las normas reglamentarias.
El agua debe mantenerse en una temperatura de 26ºC (+-1ºC) y en juegos olímpicos y campeonatos mundiales, debe tener un contenido de sal inferior a 3 g/litro.
También la temperatura óptima del aire es un valor a tener en cuenta, no solo en las piscinas de waterpolo, sino por lo general en cualquier piscina cubierta.
Lo ideal es que se encuentre de entre 2ºC a 3ºC por encima de la temperatura del agua de la piscina, sin sobrepasar los 28ºC.
Por las características propias de este deporte, también habrá que realizar la instalación de porterías oficiales, marcos, redes, megafonía, zonas de arbitraje y mesa de control, banquillo para jugadores y entrenadores y opcionalmente vasos adicionales para calentamiento.