La creación y utilización de espacios es fundamental para el éxito de cualquier equipo que tenga el balón.
La habilidad de generar espacios para atacar y el trabajo en equipo sincronizado para crear oportunidades para los compañeros, puede ser determinante a la hora de resolver con éxito diferentes situaciones de juego.
En la creación de ventajas, un aspecto clave es buscar la superioridad jugando con un compañero de equipo que se encuentra en una posición más alejada en lugar de solo el jugador cercano.
Al buscar apoyo con un jugador más lejano, se pueden obtener diferentes oportunidades para superar a los rivales.
A continuación, veremos diferentes tipos de ventajas, pero hay dos tipos que son más importantes que tener superioridad numérica.
Estas son la ventaja posicional, que se obtiene a través de la posición de los jugadores en el campo y permite obtener ventaja mediante un pase preciso, y la ventaja dinámica, que se obtiene mediante el movimiento rápido y el avance hacia el espacio detrás de un defensor que se encuentra estático.
Superioridad Numérica Parece evidente, tener más jugadores en un área específica del campo aumenta significativamente las posibilidades de éxito.
Pero es importante mover a los jugadores de manera estratégica para lograr ventaja numérica.
A diferencia de la ventaja posicional o dinámica, esto es más fácil de entender para los jugadores, ya que se pueden visualizar situaciones como 2×1 o 4×3.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que atacar un espacio no garantiza que se aproveche esa superioridad para obtener una ventaja real.
La ventaja posicional se refiere a colocar a los jugadores en lugares del campo que otorguen una ventaja al equipo.
Existent dos aspectos fundamentales en la ventaja posicional: el primero es el espacio físico que ocupa un jugador e identificar espacios detrás de la línea de presión del equipo contrario.
La superioridad dinámica tiene cierta relación con la ventaja posicional y cualitativa, pero se enfoca más en el movimiento hacia los espacios vacíos en lugar de en la ocupación de esos espacios como lo hace la ventaja posicional.
Esto incluye cualquier habilidad técnica o física de un jugador, y se busca activamente situaciones en las que los compañeros de equipo son superiores cualitativamente al rival más cercano a ellos.
Estas relaciones son esenciales para el éxito: cuanto mejor se conozcan los jugadores del equipo, tanto sus personalidades como sus acciones en el campo, mejor funcionará el equipo.
Es imposible para un rival anticipar cómo se relacionan los jugadores entre sí y tratar de evitar que se comuniquen efectivamente.