El waterpolo tiene la corona del deporte más duro del mundo.
Un título que este deporte de equipo debe no solo a sus reglas, sino también a la fuerza física y la extraordinaria resistencia que le exige a sus jugadores.
Cada partido es como una lucha de titanes.
Cuando el Bleacher Report publicó su clasificación de los deportes más duros del mundo en 2011, utilizó seis criterios: velocidad, resistencia, fuerza, agilidad, técnica y compromiso físico.
Como era de esperar, el waterpolo quedó a la cabeza con 44 de 60 puntos.
Si no soportas que te golpeen, este no es tu deporte, dice la francesa Ema Vernoux, que habla con franqueza de las narices desviadas y los labios rotos que salpican los partidos.
El waterpolo es un deporte físicamente exigente que merece su reputación.
La gente subestima la energía necesaria para mantenerse en suspensión y la fuerza que se requiere para impulsar el cuerpo fuera del agua, explica Lou Counil, ex internacional y asesor de franceinfo.
El waterpolo es mucho más que un ejercicio de alberca.
Nos golpeamos a escondidas, como en el hockey sobre hielo, mientras intentamos mantenernos a flote, evitar ahogarnos y marcar, explica un jugador.