Una boya de seguridad es un elemento de seguridad que todo buen buceador recreativo debe llevar en su equipo. Así mismo, deberá estar instruido en su uso para conseguir lanzarla siempre con rapidez y seguridad. Básicamente se trata de un cilindro inflable de longitud variable según modelo, que una vez desplegado y lanzado en profundidad mediante el insuflado de aire en su interior, va sujeto por un cabo o cordel que sale de un carrete que sostiene el buceador y que deberá ser lo más simple y sencillo posible. Quitaremos el mosquetón doble clipandolo a alguna anilla de nuestro jacket. Observaremos en lo posible que el camino que va a recorrer la boya en su ascenso se encuentra libre. Insuflaremos en el interior de la boya el contenido de aire de nuestros pulmones, con lo que no ganaremos flotabilidad extra ya que inmediatamente dejaremos ir la boya mientras sujetamos el carrete entre los dedos índice y pulgar. Una vez la boya ha llegado a la superficie, el carrete habrá dejado de girar, volveremos a recoger el cabito con el mosquetón doble y a volver a asegurarlo en un agujero del spool. Iniciaremos el ascenso recogiendo el cabito en el spool. Cuando llevemos una buena cantidad recogida, podemos volver a evitar el desenrollado accidental volviendo a recoger el cabito con el mosquetón, asegurándolo de nuevo a un agujero del spool, cosa que podemos hacer cuantas veces estimemos oportunas. Para quienes no tengan mucha capacidad torácica o lleven una boya especialmente larga, pueden usar el octopus para inflarla, calculando que sólo es necesario llenar de aire la mitad de la boya a -10 metros ó 1/3 de esta a -20 metros.