El waterpolo tiene la corona del deporte más duro del mundo. Un título que este deporte de equipo debe no solo a sus reglas, sino también a la fuerza física y la extraordinaria resistencia que le exige a sus jugadores. Cada partido es como una lucha de titanes. El principio del waterpolo parece sencillo: marcar más goles que el equipo contrario, pero esta aparente sencillez oculta un gran desafío. Durante un partido, los jugadores pueden nadar hasta 5 kilómetros, luchando sin descanso para cruzar un campo de 30 metros, resistiendo el contacto físico y sin poder tocar el fondo de la piscina. Todo ello mientras mantienen el aliento suficiente para impulsar un balón con precisión hacia la portería contraria. El waterpolo es un deporte de equipo en el que la astucia, la resistencia y la fuerza bruta se combinan con una gran visión de juego. El waterpolo es un deporte físicamente exigente que merece su reputación. Waterpolo: un deporte tan físico como mental. Para jugar waterpolo necesitas nadar a alta velocidad y precisión en los lanzamientos. Para rendir bien en waterpolo hay que ser en parte Léon Marchand, en parte Mikkel Hansen, es decir, capaz de nadar a alta velocidad y lanzar a portería con una gran precisión.