El objetivo de la fisioterapia respiratoria es conseguir una mejoría de los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad.
Los procedimientos se basan en dos puntos: La terapia física, que consistirá en fisioterapia respiratoria y ejercicios respiratorios.
El entrenamiento muscular, tanto general, como de los músculos respiratorios.
Drenaje postural: Es la técnica que mejor se tolera y la preferida para la eliminación de las secreciones.
El objetivo de esta técnica es conseguir que las secreciones drenen por acción de la gravedad hacia bronquios mayores, traquea, hasta conseguir expulsarlas con la tos.
Para realizar este drenaje postural, es preciso colocar al paciente en la situación más adecuada, según la zona del pulmón que deseemos drenar.
Es importante que la persona se limpie los dientes y se enjuague la boca antes de las comidas, ya que la sesión de estimulación de la tos se suele asociar fundamentalmente con un mal sabor de boca, lo que produce la disminución del apetito y de la capacidad gustativa.
Sentado sobre la cama o en una silla, situar el espirómetro en posición vertical.
El equipo de Enfermería de Neumología enseña al paciente los autocuidados necesarios y favorece la colaboración de los familiares y/o acompañantes para cubrir sus necesidades y dar una atención de máxima calidad.
Enfermeras altamente especializadas y formadas en el tratamiento y seguimiento de los pacientes con enfermedades pulmonares.
Así, el enfermo cuenta en todo momento con personas de referencia y apoyo que le ayudarán a controlar y superar su enfermedad.