Sí lo es si sabes ajustar bien los tiempos y las intensidades además de elegir los ejercicios justos para una rutina de este tipo.
No, si hay circuitos más largos es por algo, porque necesitas variedad en los movimientos para realmente ver resultados, porque te da la oportunidad de trabajar más a fondo cada zona, porque te permite modificar ritmos y descansos…
Así que en general deberías optar por los entrenamientos de 30-40 minutos, con eso puede ser más que suficiente.
Ahora bien, todos tenemos esos días en los que no nos apetece movernos, o no tenemos tiempo, y esas ocasiones son perfectas para recurrir a pequeños sets en los que daremos el 200% a cambio de no tener que hacerlo durante un tiempo prolongado.
Según explican los expertos de PureGym, para este tipo de días las sesiones HIIT son perfectas, y es que precisamente se basan en intervalos de alta intensidad de ejercicio seguido de recuperación y vuelta a empezar.
Hay quienes pueden pensar que reunir varios entrenamientos así de distintas zonas corporales puede ser perfecto también para los días en los que tengan tiempo y quieran conseguir resultados más rápido.
Sin embargo los entrenadores lo desaconsejan rotundamente.
Como mucho se deberían hacer dos o máximo tres rutinas de 10 minutos juntas (por ejemplo core, piernas y brazos) pero no más, sobre todo si eres principiante.
Este entrenamiento de core está compuesto por los ejercicios imprescindibles que seguro ya conoces, pero como explicamos más arriba, tendrás que hacerlos a un ritmo bastante más elevado al que estás acostumbrado.