Las horas extras son aquellas horas de trabajo que se realizan fuera de la jornada laboral ordinaria establecida en el contrato de trabajo y de la jornada establecida en convenio.
Estas horas adicionales pueden ser necesarias en situaciones de alta demanda de trabajo.
También en emergencias o proyectos especiales que requieren un esfuerzo adicional por parte de los empleados.
Por eso, la legislación laboral regula las horas extraordinarias para proteger los derechos de los trabajadores y evitar abusos por parte de los empleadores.
El límite máximo de horas extraordinarias que se pueden realizar anualmente es de 80 horas.
Este límite no se puede ampliar mediante pacto, siendo nulo cualquier acuerdo que lo exceda.
El incumplimiento de estos límites legales, o los pactados, se considera una infracción grave.
Además, puede ser sancionada con multas que oscilan entre los 751 y 7.500 euros.
Esto según lo establecido en el artículo 7.5 y 40 de la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS).
La regla general de cómputo de las horas extras es que deben ser compensadas mediante descanso dentro de los 4 meses siguientes a su realización.
Si se compensan una vez transcurridos los 4 meses, sí se incluyen en el cómputo anual.
En ausencia de un pacto específico, se entiende que deben ser compensadas mediante descanso dentro de los cuatro meses siguientes a su realización.
La cuantía de la compensación no puede ser inferior al valor de la hora ordinaria.
Y, en algunos casos, se establece un incremento porcentual sobre el valor de la hora ordinaria, que puede variar según el convenio colectivo aplicable.
Si no es así, el empleador no puede imponerlas.
Sin embargo, existen ciertas circunstancias en las que un trabajador está obligado a realizar horas extraordinarias.
Son, por ejemplo, en situaciones de fuerza mayor para prevenir o reparar daños extraordinarios.
En estos casos, si el trabajador se niega sin justificación, puede ser motivo de despido disciplinario.
En el resto de casos, si un despido se basa en la negativa a realizar horas extraordinarias sin que se haya demostrado la gravedad de la falta, el despido podrá ser calificado como improcedente.
Es importante destacar que uno de los aspectos en los que está centrada la Inspección de Hacienda en este año es el registro horario.
Y uno de los aspectos que controla es que las empresas lleven un registro preciso de las jornadas laborales, en las que debe incluirse las horas extras y pausas.