El waterpolo, también conocido como polo acuático, es un deporte de piscina que, a pesar de practicarse en el agua, se juega con un balón y dos porterías, con movimientos y técnicas que se asemejan mucho a las del balonmano o handball.
El origen e historia del waterpolo se remonta a Gran Bretaña, punto clave de la creación de muchos deportes actuales.
Lo que se sabe a ciencia cierta es que el waterpolo surgió a fines del siglo XIX en Inglaterra y Escocia, aunque en un principio fue llamado aquatic handball, haciendo obvia referencia a su parecido con el deporte del balonmano.
A pesar de que se le adjudica a William Wilson la creación del deporte, lo cierto es que surgió en ríos y mares, donde los convictos eran trasladados para asearse; desde allí, el deporte fue tomado como una innovación, y Wilson tomó la idea para crear el primer reglamento, en el año 1887.
Entre 1890 y 1900, el deporte se extendió al resto de Europa, llegando a organizarse torneos en Alemania, Austria, Francia, Bélgica, Hungría e Italia.
Obviamente, su expansión continental fue un éxito, y ya en 1900 se decidió incluir al waterpolo en los Juegos Olímpicos.
A pesar de esto, no fue hasta 1929 que se creó un comité para crear las reglas internaciones, y en 1930 pasó a formar parte de la FINA (Federación Internacional de Natación).
El waterpolo, resumiendo brevemente su reglamento, se practica en una piscina, en la cual se enfrentan dos equipos, los cuales tienen el objetivo de marcar la mayor cantidad de goles, introduciendo el balón en la portería rival en el tiempo estipulado de partido.
Los partidos se dividen en cuatro periodos de ocho minutos cada uno, siendo así un total de 32 minutos de juego neto.
Cada equipo cuenta con 6 jugadores de campo y un portero, sumados a los 6 suplentes; ambos equipos se diferencian entre sí por el color de su gorro, al no tener uniformes.
En el waterpolo existen las faltas y las expulsiones temporales y definitivas.
Los primeros Juegos Olímpicos que albergaron al waterpolo fueron los del año 1900, como ya te comentamos previamente, los cuales se disputaron en París y vieron cómo Reino Unido se colgaba la medalla de oro en esta nueva disciplina, con Bélgica y Francia ocupando el segundo y tercer puesto, respectivamente.
Desde ese entonces, el waterpolo se ha disputado en todos los Juegos Olímpicos practicados hasta la fecha, siendo Hungría el país con más medallas en la disciplina con un total de 16 (9 de oro, 3 de plata, 4 de bronce), seguido de Serbia, último ganador en Tokio 2020, con 13 (5/5/3), Reino Unido con 4 (todas de oro) e Italia, Rusia, Alemania, Croacia, España (que obtuvo el oro en 1996), Francia, Bélgica, Estados Unidos, Suecia, Grecia y Países Bajos.
Casi todos estos países que le siguen a Reino Unido tienen más medallas en total que el territorio inglés, pero se encuentran por debajo al tener menos de 4 de oro.
En cuanto al waterpolo femenino, se disputó por primera vez en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, en los cuales se coronaría Australia como ganadora, seguida de Estados Unidos y Rusia ocupando el podio.
Luego de eso, se disputaron en 5 ocasiones más, siendo la última en Tokio 2020.
Estados Unidos es el país con más medallas en waterpolo femenino, con 6 (3 de oro, 2 de plata, 1 de bronce), seguido de Italia, Australia, Países Bajos, España, Grecia, Rusia y Hungría.