La coordinación es la capacidad física que permite a las personas hacer movimientos organizados para obtener gestos técnicos para determinadas actividades, como el deporte o el baile.
Complementa otras capacidades físicas esenciales que nos permiten hacer esos gestos y movimientos deportivos.
La coordinación convierte todos esos movimientos en gestos técnicos.
Coordinación dinámica-general, se refiere a la capacidad básica de mover diferentes partes del cuerpo de forma eficiente sin que unas afecten a otras.
Por ejemplo, caminar o correr.
La coordinación segmentada implica incrementar la destreza sobre algunas partes del cuerpo, o segmentos.
Coordinación espacial, es cuando los movimientos tienen que adaptarse a un espacio o una trayectoria.
Coordinación intermuscular hace alusión a la activación o reacción de la musculatura que se requiere para hacer un movimiento determinado.
Por ejemplo, para saltar tiene que intervenir la acción de determinados grupos musculares.
Coordinación intramuscular es la capacidad física que poseen los músculos de contraerse para provocar movimientos.
Por ejemplo, los gemelos en muchos pasos de baile flamenco.
La coordinación en la danza incorpora un nuevo elemento, que es la música, por lo que habría que añadir el sentido del oído y del ritmo a la ecuación.
En el baile, llamamos coordinación a la habilidad para realizar movimientos y gestos de una forma rítmica, conectada con la música y en muchos casos con los compañeros de baile.
El baile, en cualquiera de sus modalidades, es una forma ideal de mejorar esta capacidad porque nos ayuda a conocernos mejor.