El waterpolo, un deporte acuático de equipo, se juega en una piscina y enfrenta a dos equipos de siete jugadores que intentan introducir un balón en la portería contraria.
Aunque existe escasa documentación sobre sus comienzos, se sabe que el término "polo" deriva de la palabra india "pulu", que significa pelota.
El waterpolo se juega en una piscina de al menos 2 metros de profundidad, con un campo de juego de 30 metros de largo por 20 metros de ancho.
Cada equipo está formado por 7 jugadores, uno de los cuales es el portero, y se permiten hasta 6 suplentes.
Las porterías tienen 3 metros de ancho y 0.9 metros sobre el agua.
El juego comienza con el balón en el centro de la piscina y se juega en períodos de 4 cuartos de 7 minutos.
Cada equipo tiene 35 segundos para intentar anotar, y pueden solicitar tiempos muertos para organizar sus estrategias.
Las faltas pueden dar lugar a tiros libres o penaltis, y el juego se rige por árbitros y jueces que supervisan las acciones y la anotación de goles.
El waterpolo se asemejaba al rugby y se jugaba en ríos y lagos.
La pelota originalmente hecha de estómago de cerdo fue reemplazada en 1869 por una de goma india.