El saque en fútbol sala, al igual que en otros deportes, es la acción que nos ayuda a poner la bola en juego.
Existen distintos tipos de saques a tener en cuenta.
Conocido como saque de salida, de centro o saque inicial, se trata de un saque que se realiza desde el centro del campo al iniciar el partido o tras marcarse un gol en contra.
El jugador que efectúa este saque es el único que puede situarse en el campo contrario para poder sacar “hacia atrás”.
Una vez puesto el balón en juego, no se puede volver a tocar este hasta que no lo haya hecho otro jugador, rival o compañero.
Los rivales tienen que encontrarse, como mínimo, a 3 metros.
De hecho, en la nueva normativa se permite que el saque central termine en gol, sin que el balón sea tocado por otro jugador.
De este modo, el equipo que recibe el gol tiene derecho a un saque de esquina.
El saque de banda del futsal se le da al equipo adversario del último jugador que haya tocado el balón antes de que este saliese por la línea lateral.
Durante la ejecución de la jugada, los rivales deben estar, como mínimo, a 5 metros de distancia.
Este saque debe ser realizado desde el mismo punto por el que el balón atravesó la banda.
Con este tipo de saque no se puede marcar gol directamente, sino que el gol debe tocar, como mínimo, a otro jugador antes de que la jugada acabe en gol.
El saque de esquina en el futsal se produce cuando un integrante del equipo defensor, incluido el portero, es el último en tocar el balón antes de poder salir por la línea de meta.
Sin embargo, este se realiza desde la esquina más cercana al punto por el que salió el balón.
Se realiza por cualquier jugador del equipo contrario mientras el resto de jugadores se mantienen, como mínimo, a 5 metros.
Este saque siempre es realizado por el portero después de que el balón haya salido por la línea de meta y el último jugador en tocar el balón haya sido del equipo contrario.
Para poder ejecutar esta jugada, se puede lanzar la pelota con las manos o a dejarla caer dentro del área, aunque no se puede volver a tocar esta hasta que lo haya hecho otro jugador.
El saque se debe realizar en los 4 segundos siguientes a la señalización del árbitro.
Otro aspecto importante es que, hasta que el balón no abandone las manos del portero, los jugadores tienen que mantenerse obligatoriamente fuera del área.