La International Board, entidad encargada del reglamento del fútbol, considera que una mano en el área propia solo es meritoria de sanción cuando: Un jugador toca el balón de manera voluntaria con la mano o el brazo, por ejemplo, desplazando estas partes del cuerpo en dirección al balón. Un jugador toca el balón con la mano o el brazo cuando la mano o el brazo se posicionen de manera antinatural y consigan que el cuerpo ocupe más espacio. Se considerará que el jugador ha conseguido que su cuerpo ocupe más espacio de manera antinatural cuando la posición de su mano o brazo no sea consecuencia del movimiento de su cuerpo en esa acción concreta o no se pueda justificar por dicho movimiento. En cualquier caso en el que no se considere que el jugador toca el balón de manera voluntaria o en una posición antinatural para ocupar más espacio, la mano no debe ser sancionada. A partir de la temporada 2024-2025, la Premier League deja de considerar mano sancionable cuando un jugador desvíe el balón, voluntaria o involuntariamente, y la pelota impacte en su mano o brazo, incluso si se encuentra en una posición antinatural. Vale mencionar que esto solo se contempla si el desvío cambia la dirección del balón. En caso de que no lo haga, la infracción continúa siendo sancionable. La lógica detrás de esta interpretación, que tiene como antecedente un penal sancionado a Joao Gomes, de Wolverhampton, frente al Luton, es que la rapidez de un desvío de balón no le permite a un jugador anticipar ese cambio de dirección y por ende, no existe intención alguna de bloquear el remate con una posición antinatural del brazo.